Sesgo pro‑natalista, antónimo de “anti‑natalista”, se refiere a una serie de actitudes y políticas que valoran la procreación por encima de otras consideraciones.
Principales manifestaciones
- Una tendencia a valorar más el tener hijos que las razones para no tenerlos.
- Políticas que favorecen a los padres o a las familias con niños pequeños frente a los no‑padres, como el crédito fiscal por hijos.
- Licencias de maternidad, paternidad y otras licencias familiares diseñadas para incentivar la natalidad o reducir el desempleo y la brecha salarial de género.
- Beneficios de vivienda basados en el tamaño de la familia.
- Edad de jubilación más baja para los padres en comparación con los no‑padres.