Coerción: el pilar de la esclavitud
La coerción es el elemento esencial que permite mantener a las personas bajo esclavitud, obligándolas a trabajar o servir contra su voluntad.
Esta presión puede manifestarse de muchas formas: violencia física, amenazas, intimidación, manipulación, engaño o explotación económica.
Los esclavizados pierden su autonomía y quedan bajo el control absoluto de sus dueños o amos, convirtiéndose en meras mercancías o propiedades.
Al privar a los individuos de sus derechos humanos básicos y de su libertad, la coerción destruye cualquier dignidad y los reduce a objetos sin valor propio.