La teoría de la evolución propuesta por Charles Darwin no se ocupa de la creación del universo. Su objetivo es explicar cómo, a lo largo de millones de años, las distintas especies de seres vivos han divergido a partir de ancestros comunes mediante el mecanismo de la selección natural.
En otras palabras, Darwin describió el proceso que genera la diversidad biológica, pero no abordó el origen cósmico ni la aparición de la vida.