Abrir Japón al occidente (1853‑1854) mediante la diplomacia del cañón
En julio de 1853, en pleno periodo Edo, una escuadra compuesta por cuatro buques de la Marina de los EE. UU., pintados de negro y comandados por el comodoro Matthew Perry, entró en la bahía de Edo (actual bahía de Tokio).
El objetivo, según las órdenes recibidas el 1 de abril de 1852, era emplear “medidas persuasivas”, que podían incluir la exhibición de una fuerza suficiente para convencer a las autoridades japonesas de aceptar las propuestas estadounidenses.
Durante 1853‑1854, los llamados “Cuatro Barcos Negros” lograron, sin disparar un solo tiro, que el gobierno Tokugawa firmara el Tratado de Kanagawa, el primer acuerdo comercial entre Japón y los Estados Unidos, marcando la apertura del país al comercio occidental.