Contexto histórico
La Sociedad de Naciones fue fundada en 1919, después de la firma del Tratado de Versalles, con el objetivo de evitar futuros conflictos internacionales.
Al haber sido creada tras el armisticio de 1918, no pudo participar ni influir en la Primera Guerra Mundial ni en sus causas.
La confusión surge a menudo porque la Sociedad de Naciones se asoció con la diplomacia de la posguerra, pero su existencia comenzó cuando la Gran Guerra ya había concluido.