Respuesta breve
No existen pruebas que demuestren que alguna comunidad nómada haya vivido permanentemente dentro del Sahara, el desierto más caluroso del planeta.
Las condiciones extremas de temperatura, la escasez de agua y la escasa vegetación hacen que el interior del Sahara sea prácticamente inhóspito para la permanencia humana. Los grupos nómadas que se relacionan con el Sahara, como los tuareg o los bereberes, se desplazan por sus bordes y zonas semiáridas, pero no establecen asentamientos duraderos en el corazón del desierto.