Antes de la conformación del Estado moderno, la región que hoy ocupa Jordania estuvo habitada por distintas poblaciones semíticas y, posteriormente, por influencias grecorromanas, bizantinas, musulmanas y de otros grupos étnicos. A continuación, se presentan los principales pueblos que dejaron su huella en la historia jordana.
Amónitas
Los amonitas fueron una civilización semítica que se asentó al este del río Jordán, en el territorio de la actual Jordania. Su economía se basaba en la agricultura y la ganadería. Fundaron ciudades importantes como Rabbath‑Ammon (hoy Amán) y Heshbón.
Moabitas
Los moabitas, también de origen semítico, habitaban la zona este del Jordán. Al igual que los amonitas, se dedicaban a la agricultura y la cría de animales. Entre sus ciudades destacaban Ar y Kir‑Hareseth, conocida hoy como Kerak.
Edomitas
Los edomitas se establecieron al sur del Mar Muerto, en lo que hoy es Jordania y parte de Israel. Su modo de vida giraba en torno a la agricultura y la ganadería, y fundaron asentamientos como Sela (actual Petra), Bozrah y Temán.
Nabateos
Los nabateos fueron un pueblo árabe que floreció al sur del Mar Muerto. Su principal actividad era el comercio, controlando rutas que conectaban Arabia con el Mediterráneo. Crearon ciudades emblemáticas como Petra, Bosra y Hegra.
Griegos
En 332 a.C., Alejandro Magno conquistó la zona, iniciando varios siglos de dominio helénico. La influencia griega se refleja en la arquitectura, el arte y algunos rasgos del léxico jordano que perduran hasta hoy.
Romanos
En el 63 a.C. la región pasó a formar parte de la provincia romana de Siria Palestina. Los romanos dejaron huellas duraderas en infraestructuras como carreteras, acueductos y fortalezas, además de influir en la cultura y el idioma.
Bizantinos
Tras la división del Imperio romano, el Imperio bizantino mantuvo el control sobre Jordania durante varios siglos. La arquitectura cristiana, los monasterios y los mosaicos bizantinos son testimonio de esta época.
Musulmanes
En el 640 d.C. la región se incorporó al mundo islámico, convirtiéndose en mayoritariamente musulmana. La influencia islámica se percibe en la arquitectura, la lengua árabe y las costumbres sociales.
Circasianos
Durante la década de 1860, el Imperio otomano invitó a numerosos circasianos, un pueblo musulmán del Cáucaso, a establecerse en Jordania. Hoy, los circasianos conservan su lengua y tradiciones, y juegan un papel relevante en la sociedad jordana.