Administración
- Gobierno altamente centralizado: El poder estaba concentrado en el emperador, lo que dificultaba que los gobiernos locales atendieran sus necesidades.
- Corrupción generalizada: La corrupción obstaculizaba la eficiencia y efectividad del aparato estatal.
- Descenso del comercio y la economía: Invasiones y el auge del feudalismo provocaron una caída del intercambio y la prosperidad.
- Sobreexpansión: La rápida ampliación del territorio redujo la calidad administrativa y dejó regiones vulnerables a ataques externos.
Económico y social
- Distribución desigual de la riqueza: Una pequeña élite concentraba la mayor parte de los recursos, generando descontento entre las clases bajas.
- Sistema de castas rígido: La estratificación social limitaba la movilidad y fomentaba la discriminación contra los grupos de castas inferiores.
Política
- Disputas sucesorias: Las luchas internas entre distintas ramas de la familia real debilitaron al imperio y lo hicieron más vulnerable a amenazas externas.