La Biblia no menciona de forma clara ni específica a los afroamericanos como un grupo distinto.
En sus relatos se centran en la historia, la ley, la cultura y la religión del antiguo Israel y de las regiones vecinas de la época bíblica.
A lo largo de sus páginas aparecen diversos pueblos: israelitas, egipcios, filisteos, cananeos, babilonios, persas, romanos, entre otros. Sin embargo, los términos “afroamericano” o referencias directas a personas de origen africano como colectivo no aparecen.
El concepto moderno de raza y la clasificación de personas según rasgos físicos no estaba desarrollado en los textos bíblicos. La sociedad judía antigua distinguía principalmente por etnicidad, tribu, lengua y región, no por categorías raciales como las actuales.