Mayor demanda de productos agrícolas de plantación
En Europa y sus colonias creció la demanda de cultivos tropicales altamente rentables, como el azúcar, el tabaco y el algodón. Estos productos requerían mano de obra intensiva, lo que impulsó la captura y el transporte masivo de africanos para trabajar en las plantaciones.
Consolidación del comercio triangular de esclavos
El establecimiento de la ruta transatlántica conocida como el Comercio Triangular favoreció el aumento de la esclavitud africana. Los barcos europeos partían con mercancías manufacturadas hacia África, intercambiaban esos bienes por personas esclavizadas y, a continuación, cruzaban el Atlántico para venderlas en las Américas, donde eran empleadas en las plantaciones.
Expansión de la economía atlántica
El crecimiento de la riqueza en Europa y América durante el siglo XVII incrementó la necesidad de mano de obra para industrias como la minería y la agricultura. La esclavitud africana se presentó como una fuente de trabajo accesible y rentable para satisfacer esa demanda.
Leyes que consolidaron la esclavitud
Durante el siglo XVII se promulgaron numerosas normas que institucionalizaron la esclavitud. Estas leyes definían el estatus de los esclavos, limitaban sus derechos y libertades, y castigaban a quienes intentaban resistir o escapar.
Disminución de la población indígena
La llegada de colonos europeos a América provocó epidemias devastadoras —viruela, sarampión, fiebre amarilla— que diezmaron a los pueblos originarios. La drástica reducción de la población nativa generó una escasez de mano de obra, lo que incentivó aún más la importación de esclavos africanos.