El comercio transatlántico de esclavos
El comercio transatlántico de esclavos consistía en capturar personas en África y transportarlas al hemisferio occidental. Su principal motor era la enorme demanda de mano de obra para plantaciones y otras actividades comerciales en las Américas.
Participación de las potencias europeas
Potencias coloniales como España, Portugal, Inglaterra, Francia y los Países Bajos fueron las principales responsables de este tráfico. Cada una estableció redes de captura, intercambio y transporte que conectaban los continentes africano, europeo y americano.
¿Qué sucedía con los esclavos una vez llegaban a Europa?
Los africanos capturados eran llevados a puertos europeos donde eran reunidos en mercados de esclavos. Allí, los comerciantes europeos los compraban para venderlos a colonias americanas. En la práctica, Europa actuaba como punto de tránsito y venta, no como destino final de la mayoría de los esclavos.
En resumen, los esclavos africanos reunidos en Europa estaban destinados a ser exportados a las colonias del Nuevo Mundo, donde su trabajo alimentaba la economía de plantaciones de azúcar, algodón, tabaco y otras actividades productivas.