Tras la decisiva Batalla de Sekigahara, Ieyasu Tokugawa se proclamó shogún en 1603 y fundó el shogunato de Edo. Había pasado por numerosos santuarios durante el periodo Sengoku, que comenzó con la guerra Ōnin, y falleció en 1616 a los 75 años, marcando el fin definitivo del clan Toyotomi.
A sus 75 años, Ieyasu disfrutó de una longevidad notable para la época; incluso superó en edad al último shogún Tokugawa, Yoshinobu.
«Despierta con alegría y vuelve a dormir. Ukiyo no Yume es el cielo del alba»
«Dejaré mi huella primero, aunque piense en repetirla»
Estas frases aparecen en los documentos que se conservan después de su renuncia.
Causa de la muerte de Ieyasu Tokugawa
Existe una versión popular que atribuye su fallecimiento a una ingesta excesiva de tempura. Sin embargo, Ieyasu era conocido por su prudencia y su interés por la salud, lo que hace improbable que se dejara llevar por un placer gastronómico.
Durante una cacería de falconería, el futuro shogún probó por primera vez la tempura, una preparación introducida por los portugueses que recordaba a los surimis fritos de Tailandia. Según la tradición, el plato le provocó dolor abdominal y, a consecuencia de ello, murió.
En aquel tiempo el aceite era un recurso escaso y costoso, por lo que el shogunato rara vez lo consumía. La hipótesis de que una indigestión de edad avanzada fuera la causa directa carece de fundamento, pues la tempura se sirvió el 21 de enero y Ieyasu falleció el 17 de abril, varios meses después.
La teoría predominante: cáncer gástrico
Los registros oficiales del shogunato de Edo, atribuidos a Miki Tokugawa, describen los últimos síntomas de Ieyasu: pérdida de peso, hemorragia digestiva, heces negras y una masa palpable en el abdomen. Estos signos son típicos de un cáncer de estómago avanzado.
Así, la versión más aceptada es que Ieyasu padecía cáncer gástrico; la tempura solo agravó su estado, pero no fue la causa directa.
El médico de la corte le propuso varios tratamientos, pero Ieyasu, apasionado por la medicina, prefirió seguir sus propios remedios. Desde joven había mostrado interés por la salud y preparaba sus propias medicinas.
Creyendo que la masa abdominal era una tenia, tomó píldoras a base de raíz de aconito, consideradas un remedio universal en la época. El médico le aconsejó suspenderlas, pero Ieyasu desestimó la advertencia y, según la crónica, su empeoramiento culminó con su muerte.
Otros miembros de la familia Tokugawa, como Hidetada y Mitsukuni, también fallecieron por cáncer gastrointestinal, lo que sugiere una predisposición familiar.
El mito del asesinato en Sekigahara
Algunos relatos sugieren que Ieyasu ya había sido asesinado antes de la Batalla de Sekigahara mediante un “guerrero sombra”. Se dice que un doble, llamado Jirō Saburō Serada, luchó en su lugar mientras el verdadero Ieyasu era asesinado por un ninja del clan Takeda.
Según el documento de Miki Tokugawa, el mensajero Shiroemon Nonomura, cercano a Ieyasu, habría sido el responsable del ataque. No obstante, la evidencia histórica es escasa y la mayoría de los estudiosos consideran estas historias como leyendas sin fundamento.
Si Ieyasu hubiera sido asesinado en Sekigahara, la fundación del shogunato de Edo y la caída del clan Toyotomi tendrían una explicación distinta, pero la teoría del asesinato ha sido descartada en favor de la causa médica.