Historia de Asia

Cuarenta años de revisión del tratado desigual

La abolición de la jurisdicción consular y la recuperación de la autonomía arancelaria fueron temas diplomáticos cruciales para el gobierno Meiji, cuyo objetivo era convertirse en una potencia moderna y militarmente fuerte.

Negociaciones para revisar el tratado desigual

En 1872, el Ministerio Iwakura, liderado por Iwakura Tomomi, envió una delegación a Estados Unidos para intentar reformar el tratado. Las conversaciones fracasaron y la misión regresó sin avances.

En 1876, el Ministro de Relaciones Exteriores Terashima Munenori reanudó las negociaciones. Japón buscaba recuperar la autonomía arancelaria; Estados Unidos, interesado en estrechar lazos, accedió, pero el Reino Unido, principal socio comercial, se opuso, y la revisión requería el consentimiento de todas las potencias firmantes, lo que impidió cualquier progreso.

Intentos de Inoue Kaoru

Tras la renuncia de Terashima, Inoue Kaoru asumió el ministerio en 1882 y organizó una reunión preliminar en Tokio con representantes de las potencias para redactar una nueva versión del tratado. La propuesta incluía:

  • Abrir todo el territorio japonés a los extranjeros (residencia mixta).
  • Abolir, en principio, la jurisdicción consular.
  • Recuperar parcialmente la autonomía arancelaria.

Sin embargo, la idea de suprimir la jurisdicción consular generó críticas dentro del gobierno, pues implicaba que, en juicios contra extranjeros, más de la mitad de los jueces debían ser extranjeros, lo que se percibía como una vulneración de la soberanía nacional.

Además, la política de “europeización” promovida por Inoue —desde la adopción de costumbres occidentales en la alta sociedad hasta teorías de mejora racial mediante matrimonios mixtos— provocó una fuerte oposición tanto dentro como fuera del aparato estatal.

El rechazo culminó en 1886 con el incidente Normanton, que reforzó la oposición a Inoue y provocó su dimisión.

Revisiones posteriores y nuevos obstáculos

Después de Inoue, Shigenobu Ōkuma asumió como ministro y retocó la propuesta, pero la inclusión de un juez extranjero en la Corte Suprema desató una nueva ola de protestas nacionalistas que le provocó un atentado y suspendió nuevamente las negociaciones.

El Reino Unido siguió siendo un actor clave, mientras que la expansión rusa hacia el sur hacía que Japón buscara reforzar sus alianzas. El Ministro Shuzo Aoki retomó las negociaciones, pero el incidente Otsu (herida al príncipe Nicolás de Rusia) obligó a su renuncia y volvió a frenar el proceso.

Éxito bajo Mutsu Munemitsu

Finalmente, Mutsu Munemitsu, apoyado por el Partido Liberal, logró silenciar a los opositores internos. En 1894, justo antes de la Primera Guerra Sino‑Japonesa, se firmó el Tratado Anglo‑Japonés de Comercio y Navegación, que abolió la jurisdicción consular y elevó los aranceles japoneses.

Tratados similares se firmaron con otras potencias occidentales, y el conjunto de acuerdos entró en vigor en 1899.

Restauración completa de la autonomía arancelaria

La última pieza del rompecabezas se completó en 1911 bajo el ministro Komura Jūtaro. Después de medio siglo de apertura, Japón había logrado modificar los tratados desiguales y obtener un estatus de igualdad con las grandes potencias.