Historia de Asia

Historia del Tratado Básico Soviético‑Japonés y sus consecuencias en las relaciones Japón‑URSS

En artículos anteriores abordamos el Tratado de Neutralidad Soviético‑Japonés; sin embargo, Japón y la Unión Soviética también firmaron el Tratado Básico y una Declaración Conjunta. Conocer estos pactos permite entender la evolución de sus relaciones hasta la actualidad.

¿Qué es el Tratado Básico Soviético‑Japonés?

El Tratado Básico, firmado en octubre de 1925 (Taishō 14), estableció las bases de la relación bilateral entre Japón y la URSS. Fue suscrito por el primer ministro japonés Takaaki Kato y el líder soviético Stalin, aunque la negociación real estuvo a cargo del ministro de Relaciones Exteriores japonés Kijūrō Shidehara y sus homólogos soviéticos.

Contenido del tratado

  1. Establecimiento de relaciones diplomáticas y misión de diplomáticos en ambos países.
  2. Respeto a la no injerencia en los asuntos internos de cada nación.
  3. Reconocimiento de la validez del Tratado de Portsmouth (1905).
  4. Derechos japoneses para explotar petróleo y carbón en el norte de Sakhalin.

Tras la firma, Japón retiró sus tropas del norte de Sakhalin, cumpliendo con el último punto.

Relaciones Japón‑Rusia antes del tratado

Después de la Guerra Ruso‑Japonesa (1904‑1905) existió una profunda desconfianza mutua. Con el paso del tiempo se firmaron varios acuerdos que delimitaban zonas de influencia y facilitaban el comercio, pero la relación siempre permaneció frágil.

La Revolución Rusa de 1917 complicó aún más la situación. Japón, aliado de los Aliados por el Tratado Anglo‑Japonés, participó en la intervención en Siberia para proteger sus intereses y recuperar territorios perdidos, pero la campaña resultó costosa y poco fructífera.

Conclusión del Tratado Básico

El diplomático Kijūrō Shidehara impulsó una política de “diplomacia coordinada”, es decir, buscar acuerdos multilaterales que redujeran tensiones. Sin embargo, la oposición interna, especialmente tras el incidente del 15 de mayo de 1932, favoreció una postura más belicista.

Motivos para firmar el tratado

Razones económicas

El comercio marítimo japonés con la región de Primorskaya, en el Mar de Japón, se había visto obstaculizado por la deteriorada relación con la URSS. Además, los pescadores de Hokkaidō sufrían constantes conflictos con buques soviéticos en el mar de Ojotsk. La presión de la opinión pública obligó al gobierno a buscar una solución.

Expansión soviética en China

En la década de 1920 la URSS empezó a apoyar a los movimientos comunistas chinos. Japón temía que esa influencia pusiera en riesgo los derechos obtenidos en Manchuria tras la Guerra Ruso‑Japonesa.

Conflicto ideológico: capitalismo vs. socialismo

El mundo vivía una pugna entre el modelo capitalista, basado en la propiedad privada y la búsqueda de beneficios, y el socialismo, impulsado por la Revolución Rusa y liderado por Lenin. El éxito de la Revolución inspiró a movimientos izquierdistas y generó temor en las potencias capitalistas, que buscaron aislar a la URSS.

La Ley de Preservación de la Paz

Tras la firma del tratado, Japón promulgó la Ley de Preservación de la Paz (1925) para reprimir cualquier intento de subversión socialista. La norma prohibía la creación de organizaciones que quisieran cambiar el orden nacional o eliminar la propiedad privada, con el objetivo de evitar una réplica de la Revolución Rusa.

Relaciones Japón‑URSS después del tratado

En 1931 Japón estableció el Estado de Manchukuo, lo que la URSS rechazó rotundamente. Las tensiones continuaron, desembocando en varios enfrentamientos entre el Ejército Kwantung y las fuerzas soviéticas, el más destacado la Batalla de Khalkhin Gol (1939), donde Japón sufrió una derrota decisiva.

Ese conflicto llevó a ambos países a reforzar sus posiciones militares; poco después, la invasión alemana a la URSS alteró el equilibrio de poder en Asia, culminando en el Tratado de Neutralidad Soviético‑Japonés de 1941, tema que se trata en otro artículo.