Introducción
El jainismo, una de las religiones más antiguas de la India, cuenta con una tradición de 24 tirthankaras (maestros iluminados). Los primeros fueron Rishabhadeva, Neminatha y Parshvanatha, seguidos por Mahavira, el último y más famoso de ellos.
Parshvanatha (23.º tirthankara)
Según la tradición, Parshvanatha nació en Varanasi, hijo de Vama y el rey Ashvasena, unos 250 años antes de Mahavira. A los treinta años abandonó su vida palaciega, se convirtió en asceta y, tras 83 días de intensa austeridad, alcanzó el kaivalya (conocimiento absoluto) en el monte Sammed Shikhar. Durante setenta años enseñó la no‑violencia, la verdad, el no‑robo y el desapego, estableciendo la comunidad de los nirgranthas, organizada en cuatro sanghas.
Parshvanatha criticó los sacrificios védicos, el sistema de castas y abrió el camino a la participación de las mujeres como sadhvis y shravikas. Sus seguidores, los parshvapatyas, incluían a los padres de Mahavira.
Vardhamana Mahavira (24.º tirthankara)
Mahavira nació en 599 a.C. en Kundpur (actual Bihar). Era hijo de Siddhartha, rey kshatriya, y Trishala, hermana del jefe de la república de los licchavis. A los treinta años, tras la muerte de su padre, abandonó el palacio, se despojó de sus ropas bajo un árbol de ashoka y tomó los votos de ascetismo.
Durante doce años practicó severas austeridades y, en el décimo‑tercer año, alcanzó el kaivalya en el bosque de Jambhi. Desde entonces fue llamado Arhat, Kevali, Jina y Mahavira. Recorrió ciudades como Champa, Vaishali, Rajagriha y Pavapuri difundiendo el dharma y estableciendo comunidades de monjes y laicas.
Enseñanzas principales de Mahavira
El jainismo enseña que el sufrimiento nace del apego y que la liberación (nirvana) se alcanza mediante la renuncia total a los deseos. No reconoce a un creador divino; el universo es eterno y está compuesto por almas (jivas) y materia (pudgala), que se mueven según el karma.
El Triratna (Camino de la salvación)
El Triratna comprende tres pilares: Samyak‑darshana (visión correcta), Samyak‑jnana (conocimiento correcto) y Samyak‑charitra (conducta correcta). Su práctica lleva a la liberación del ciclo de nacimientos.
Los cinco grandes votos (pañca‑vrata)
1. Ahimsa (no‑violencia)
Respeto absoluto a toda forma de vida, desde los seres más diminutos hasta los humanos. Se observan cinco disciplinas: movimiento cuidadoso, habla veraz, alimentación consciente, uso responsable de objetos y dominio de la mente.
2. Satya (verdad)
Decir la verdad con benevolencia, evitando palabras dañinas. Se complementa con la disciplina mental, verbal y conductual.
3. Asteya (no‑robo)
Abstenerse de tomar lo que no se ha dado, incluso en pequeñas cosas.
4. Aparigraha (no‑apego)
Desprenderse de la posesión material y de los deseos, considerando los sentidos como instrumentos de liberación.
5. Brahmacharya (celibato)
Renuncia completa a la actividad sexual, vista como medio para disipar la energía y alcanzar la pureza.
Diferencias entre Parshvanatha y Mahavira
Parshvanatha estableció los cuatro votos originales; Mahavira añadió el voto de celibato, convirtiendo el conjunto en los cinco votos (pañca‑vrata). Además, Mahavira promovió la práctica del nudismo (digambara) como expresión máxima de desapego, mientras que Parshvanatha no se opuso al uso de vestimentas.
Filosofía jainista
Las seis sustancias (dravyas)
El universo está formado por seis dravyas: jiva (alma), pudgala (materia), dharmas, adharmas, akasha (espacio) y kala (tiempo). Todas son eternas; sólo cambian de forma.
Ligadura (bandha) y karma
El karma se adhiere al alma como una sustancia sutil, generando sufrimiento. La práctica del samvara (detención del nuevo karma) y nirjara (eliminación del karma acumulado) conduce al moksha.
Moksha
La liberación es la extinción completa del karma, permitiendo que el alma repose en su estado puro de conocimiento infinito (ananta‑chatushtaya).
Conocimiento (jnana)
Se distinguen varios tipos de conocimiento: sensorial (mati), scriptural (shruti), directo (pratyaksha) y la iluminación suprema (kevala).
Anekantavada y Syadvada
El principio de la pluralidad de puntos de vista (anekantavada) afirma que toda realidad tiene múltiples aspectos. El syadvada formula siete maneras de expresar una afirmación, reconociendo su relatividad.
Organización y sectas
La comunidad jainista
Mahavira estructuró la comunidad en cuatro órdenes: monjes (munis), monjas (aryikas), laicos (shravakas) y laicas (shravikas). Cada orden tiene sus propios votos y deberes.
Principales sectas: Svetambara y Digambara
Las diferencias son principalmente doctrinales y de práctica externa:
- Los digambaras practican el nudismo; los svetambaras visten ropa blanca.
- Las imágenes digambara son totalmente desnudas; las svetambara están adornadas.
- Los digambaras sostienen que las escrituras originales (catorce purvas) y los doce angas se perdieron; los svetambaras creen que sólo los purvas desaparecieron.
- Según los digambaras, la kevala no es accesible a las mujeres; los svetambaras afirman que una mujer puede alcanzar la iluminación.
Aunque existen otras sub‑sectas (por ejemplo, los “veinte‑panti”), todas comparten los principios de ahimsa, aparigraha y anekantavada.
Aportes del jainismo a la cultura india
El jainismo ha influido en la literatura (prácita, apabhraṃśa, kannada, tamil y telugu), el arte (templos de Khajuraho, Rajasthan, Gujarat), la arquitectura de cuevas y la escultura. Filosóficamente, sus conceptos de no‑violencia, desapego y pluralismo han dejado una huella profunda en la ética y la política india.
Conclusión
Mahavira no fundó una religión nueva, sino que reformó y difundió las enseñanzas de Parshvanatha, liberándolas de rituales vacíos y resaltando la igualdad de todos los seres. Su legado sigue vivo en la práctica jainista contemporánea.