El petróleo es una energía indispensable para la vida moderna.
En 1973, Japón casi se quedó sin suministro de crudo y se desató una gran polémica conocida como el shock petrolero. A continuación, explicamos de forma sencilla los orígenes de este fenómeno y el inesperado alboroto por el papel higiénico.
Shock petrolero y el conflicto en Oriente Medio
El shock petrolero de 1973 (a veces llamado “crisis del petróleo”) fue provocado por la decisión de los países árabes miembros de la OPEP de imponer un embargo sobre las naciones que apoyaban a Israel durante la Cuarta Guerra Árabe‑Israel.
Orígenes del conflicto en Oriente Medio
La región de Palestina ha sido un punto de encuentro y disputa de tres religiones —judaísmo, cristianismo e islam— desde la antigüedad. Tras la caída del Imperio Otomano después de la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña y Francia recibieron promesas contradictorias: crear un estado árabe y, al mismo tiempo, respaldar la creación de un hogar nacional judío.
Estas promesas nunca se cumplieron por completo y, después de la Segunda Guerra Mundial, la cuestión quedó en manos de la ONU, que propuso la partición del territorio en un Estado judío (Israel) y otro árabe. La decisión generó rechazo en los países árabes, desencadenando una serie de guerras conocidas colectivamente como guerras árabe‑israelíes o guerras del Medio Oriente.
Primera guerra árabe‑israelí (1948‑1949)
Tras la declaración de independencia de Israel, Egipto y Jordania invadieron el territorio. Israel logró ampliar sus fronteras, aunque Gaza y Cisjordania quedaron bajo control árabe.
Segunda guerra árabe‑israelí (1956) – Crisis de Suez
Egipto nacionalizó el Canal de Suez; Reino Unido, Francia e Israel respondieron con una intervención militar. El conflicto terminó bajo presión de la ONU y la URSS, pero consolidó el apoyo popular árabe a Egipto.
Guerra de los Seis Días (1967)
En junio de 1967 Israel, ante la creciente tensión, lanzó un ataque preventivo y ocupó la Península del Sinaí, la Franja de Gaza, Cisjordania y los Altos del Golán.
Cuarta guerra árabe‑israelí (1973) – Guerra del Yom Kipur
Egipto y Siria atacaron sorpresivamente a Israel en el día sagrado judío. Aunque lograron recuperar parte del Sinaí, el conflicto dejó al mundo en vilo y motivó a los países árabes a usar el petróleo como arma política.
El embargo petrolero
Los países árabes miembros de la OPEP redujeron la producción y elevaron los precios en un 21 %, provocando una escasez mundial de crudo. Este “embargo” generó la famosa crisis del petróleo, que afectó a todas las naciones dependientes del petróleo del Oriente Medio.
Impacto de la crisis en Japón
Japón, aliado de EE. UU. y gran importador de petróleo, sufrió una fuerte alza del precio del crudo. La economía, que había disfrutado de un rápido crecimiento, vio detenerse la expansión industrial y una fuerte inflación.
Inflación y escasez de productos
La falta de petróleo obligó a reducir la operación de fábricas y al aumento del precio de los bienes, incluso de productos básicos como la salsa de soja y el azúcar. La inflación llegó a superar el 20 % y el país entró en recesión, registrando su primera caída del PIB desde la posguerra.
El pánico del papel higiénico
En octubre de 1973, los medios anunciaron la necesidad de ahorrar papel higiénico. Al día siguiente, cientos de amas de casa acudieron a los comercios de Osaka, agotando el stock. Los periódicos, al cubrir la noticia, publicaron titulares sensacionalistas que intensificaron la histeria, provocando acaparamiento a nivel nacional.
Aunque inicialmente no había una verdadera escasez, la sobrecompra provocó rupturas de inventario y el gobierno tuvo que pedir a la población que moderara sus compras.
Medidas de respuesta
Japón adoptó una política de ahorro energético: reducción de luces de neón, suspensión de horarios nocturnos en comercios y transporte, y apagado de escaleras mecánicas. Además, se impulsó el desarrollo de energía nuclear y de fuentes alternativas para disminuir la dependencia del petróleo.
Fin de la crisis y lecciones posteriores
La crisis disminuyó tras el fin de la Guerra del Yom Kipur, pero el mundo buscó diversificar sus fuentes de energía: se explotaron los yacimientos del Mar del Norte y de EE. UU., y en 1979 la Revolución Iraní provocó una segunda crisis, aunque Japón, gracias a la experiencia previa, respondió con mayor rapidez.
En 1975 se creó el Grupo de los Siete (G7) para coordinar políticas económicas ante los choques energéticos.