Introducción
Muhammad Ghori (Muizz uddin Muhammad Ghori) fue el principal artífice de la expansión turca en el subcontinente indio entre finales del siglo XI y principios del siglo XIII. Sus campañas, iniciadas en el norte de la India, acabaron con los reinos Rajput y sentaron las bases del Sultanato de Delhi.
Orígenes de Ghor y su islamización
La región de Ghor, situada entre los imperios Ghaznaví y Seléucida, era montañosa y aislada. Hasta el siglo XII coexistían allí comunidades budistas mahayana, como lo demuestra una abadía tallada en la roca a orillas del río Hari Rud. En 1110 d.C., Mahmud de Ghazni invadió Ghor, impuso tributos y envió predicadores que islamizaron la zona.
Ascenso de la dinastía Shansbani
A mediados del siglo XII los Shansbani, una familia de origen persa‑oriental, consolidaron su poder en Ghor. Su primer gran líder, Shah Malik Qutubuddin Hasan, se alió con el sultán Ghaznaví Bahram, pero la relación terminó en traición y asesinatos. En 1148 d.C. Saifuddin Suri, hermano de Qutubuddin, tomó Ghazni y obligó a Bahram a huir. Posteriormente, Alauddin Hussain Shah, apodado ‘Jahansoz’, saqueó Ghazni y proclamó la supremacía de Ghor sobre los Ghaznavíes.
Muizzuddin Muhammad Ghori

Nacido en 1149 en la zona de Ghor, Muizzuddin era hijo de Bahauddin Sam I, jefe local. Tras la muerte de su hermano mayor Ghiyasuddin, fue nombrado gobernante de Ghazni y, más tarde, heredó el mando de Ghor. Su objetivo era crear un imperio en la India que le proporcionara recursos para enfrentar a los poderosos sajás de Jorasán.
Motivaciones de sus campañas
Ghori buscaba: (1) legitimidad sobre el Punjab, territorio que había pertenecido al reino de Ghazni; (2) riquezas para financiar sus guerras contra los sajás de Jorasán; y (3) la difusión del islam mediante la conquista militar.
Situación política del norte de la India
A principios del siglo XII el norte de la India estaba fragmentado: los sultanatos de Ghazni y Lahore, el reino chií de Multan, los rajputs de los Chahamanas (Chauhan) en Ajmer‑Delhi, los Gahadavala de Kannauj y numerosos principados menores. Esta falta de unidad facilitó la penetración de los invasores.
Invasiones iniciales (1175‑1181)
- 1175 d.C.: conquista de Multan, entonces bajo gobernantes chiíes.
- 1176 d.C.: toma de Uch (Uch Sharif).
- 1178‑79 d.C.: intento fallido de invadir Gujarat, donde el sultán Bhima II repeliere su ejército.
- 1179‑80 d.C.: captura de Peshawar, Uch y Multan.
- 1181‑82 d.C.: asalto a Lahore; el sultán Ghuri lo obligó a rendirse y consolidó su dominio sobre todo el Punjab y la ribera del Sind.
Batalla de Tarain I (1191)
En 1191 d.C. el rey Rajput Prithviraj III de los Chauhan cruzó el río Sutlej y derrotó a Ghori en la llanura de Tarain, obligando al invasor a retirarse. La victoria reforzó la confianza de Prithviraj, que volvió a fortificar su posición en el fuerte de Tabarhind (Bhatinda).
Batalla de Tarain II (1192)

Un año después, Ghori regresó con un ejército bien entrenado (aprox. 120 000 caballeros) y derrotó decisivamente a Prithviraj, quien fue capturado y ejecutado. Esta victoria abrió el camino para la toma de Ajmer y Delhi y marcó el fin del poder Rajput en el norte de la India.
Expansión del poder turco en el valle del Ganges
Tras Tarain II, el general leal de Ghori, Qutb‑ud‑Din Aibak, consolidó el dominio turco en la región del Ganges superior: tomó Meerut, Badaun y la zona de Haridwar. Delhi pasó a ser la capital del nuevo sultanato, mientras que Ajmer quedó bajo gobierno de vasallos leales.
Conquista de los reinos Gahadavala y Chandela
En 1194 d.C. Ghori cruzó el Yamuna, derrotó al rey Jayachand de Kannauj en la batalla de Chandawar y saqueó sus capitales (Kailash, Mahoba). Posteriormente, Aibak capturó los fuertes de Bayana y Gwalior y, en 1197‑98, tomó los centros religiosos de Badaun y Banaras.
Fin de la carrera de Ghori
En 1202 d.C. Muizzuddin heredó Ghor y Delhi, pero en 1204 fue derrotado por el shah de Jorasán y, tras una retirada desastrosa, murió asesinado por los khojars en el río Sindh el 15 marzo de 1206.
Evaluación histórica
Muhammad Ghori es considerado el verdadero fundador del sultanato turco en la India. Aunque no poseía la genialidad militar de Mahmud de Ghazni, supo aprovechar la fragmentación política del subcontinente, organizar una administración eficaz y establecer una dinastía que perduraría durante siglos. Su legado se refleja en la difusión del islam y en la transformación de la arquitectura, la lengua y la cultura del norte de la India.