El movimiento encabezado por Haji Shariatullah se conoció como Faraizi porque ponía énfasis en el cumplimiento estricto de los deberes obligatorios (fara'iz) del Islam. Rechazaba las prácticas tradicionales y las innovaciones (bid'ah) que consideraba desviaciones de los principios islámicos.
Los Faraizi insistían en observar los Cinco Pilares del Islam —la oración, el ayuno, la caridad, la peregrinación a La Meca y la profesión de fe— y buscaban purificar la práctica religiosa eliminando influencias y rituales no islámicos.
Este movimiento tuvo un impacto significativo en la reforma de las costumbres religiosas y en la promoción de la justicia social en la región.