Dinastía Qin (221‑206 a.C.)
La dinastía Qin fue la primera en unificar gran parte del territorio chino, logrando la primera unión política bajo el mando de Qin Shi Huang, el primer emperador de China.
Características principales
Se destacó por su legalismo, una filosofía que ponía el orden y la ley por encima de todo, y por la implementación de reformas centralizadoras que abolieron los feudos anteriores.
Obras monumentales
Entre sus proyectos más famosos está la construcción de la primera versión de la Gran Muralla, diseñada para proteger el nuevo imperio de invasiones nómadas.
Fin de la dinastía
Tras apenas 15 años, la dinastía Qin fue derrocada por una rebelión campesina que culminó con el ascenso de la dinastía Han, aunque su legado institucional y cultural perdura hasta hoy.