Lamentablemente, la respuesta es sí. Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos lanzó dos ataques nucleares contra Japón, dirigidos a las ciudades de Hiroshima y Nagasaki.
El 6 de agosto de 1945 se detonó la bomba "Little Boy" sobre Hiroshima, y tres días después, el 9 de agosto, la bomba "Fat Man" impactó Nagasaki.
Se estima que las explosiones provocaron la muerte de más de 350 000 personas, entre víctimas inmediatas y muertes posteriores por los efectos de la radiación.