Adoración a los ancestros
En la China antigua, la religión primitiva giraba en torno a la veneración de los antepasados. Se creía que los ancestros poseían poder sobre los vivos y podían interceder ante los dioses en nombre de sus descendientes.
El culto a los ancestros buscaba garantizar el bienestar de la familia y mantener la armonía entre el mundo de los vivos y el de los muertos.