El Gran Salto Adelante (1958‑1961)
El intento de Mao de industrializar rápidamente China provocó una hambruna masiva y el caos económico. Se estima que millones de personas murieron a causa de esta política desastrosa.
La Revolución Cultural (1966‑1976)
La campaña de Mao para eliminar elementos capitalistas y tradicionales desencadenó violencia generalizada y una profunda desestabilización social. Millones fueron perseguidos y numerosos bienes históricos y culturales fueron destruidos.
Reformas económicas posteriores
Tras la muerte de Mao en 1976, China comenzó a alejarse de sus políticas comunistas. Deng Xiaoping introdujo reformas orientadas al mercado que impulsaron un crecimiento económico rápido, aunque también incrementaron la desigualdad de ingresos y generaron nuevos problemas sociales.
Política del hijo único
En 1979, bajo la dirección de Deng, se implementó la política del hijo único para controlar el crecimiento demográfico. La medida ha sido controvertida y se le culpa de problemas como el desequilibrio de género y el envejecimiento de la población.
Tíbet
El liderazgo de Mao también marcó al Tíbet. En 1950, China invadió y anexó la región. El Dalai Lama, líder espiritual tibetano, se exilió en la India, y desde entonces los tibetanos continúan luchando por su independencia.