Contexto del conflicto
La guerra Irán‑Irak (1980‑1988) se libró principalmente a lo largo de la extensa frontera entre ambos estados, en terrenos desérticos y montañosos. Las operaciones se centraron en batallas de trincheras, ataques aéreos y movimientos de tanques, lo que mantuvo la mayor parte de los combates fuera de los centros urbanos.
Incursiones esporádicas en ciudades
Solo en ocasiones aisladas los enfrentamientos alcanzaron áreas metropolitanas como Bagdad y Teherán, generalmente como resultado de bombardeos aéreos o ataques de artillería de largo alcance.