Respuesta
La única nación asiática que inició su proceso de industrialización como reacción a la presión de las potencias occidentales es Japón.
Durante la Restauración Meiji (1868‑1912), el país adoptó rápidamente ideas y tecnologías occidentales. Los dirigentes meiji, conscientes del riesgo de colonización por parte de las potencias europeas, impulsaron una política de occidentalización a mediados del siglo XIX.
Esta transformación incluyó la creación de fábricas, ferrocarriles y un sistema educativo basado en modelos europeos, lo que permitió a Japón convertirse en la primera y única nación de Asia en lograr una industrialización al estilo occidental.
Como consecuencia, Japón experimentó un crecimiento económico acelerado y, a principios del siglo XX, se consolidó como una potencia mundial.