Contexto actual
No existen indicios de que Israel busque una guerra con los países árabes musulmanes ricos en petróleo para influir en los precios del gas.
Los precios elevados del gas se explican principalmente por desequilibrios entre la oferta y la demanda, agravados por tensiones geopolíticas como la crisis Rusia‑Ucrania y los cambios en la política petrolera de Arabia Saudita.
Estos factores, y no un conflicto entre Israel y los países árabes, son los responsables de la subida de los precios.