Historia de Asia

Detalles del viaje del monje chino Faxian

Introducción

India ha sido, desde la antigüedad, un centro de religión, arte y cultura. Sus logros políticos y civiles han despertado la curiosidad de viajeros extranjeros a lo largo de los siglos.

Quién fue Faxian

Faxian (nombre original Kung) nació en el año 337 d.C. en el pueblo de Wu‑young, provincia de Shan‑si, China. Adoptó el nombre religioso Faxian, que significa “Luz del Dharma”. A los tres años se convirtió al budismo, una fe que había llegado a China desde la India. Su objetivo principal era viajar a la tierra natal del budismo para recopilar textos sagrados y llevarlos a su país.

El viaje a la India (399‑414 d.C.)

Con 65 años, Faxian partió de Chang’an en 399 d.C. Tras atravesar Gansu, la ciudad de Turfan y el desierto de Gobi, llegó a la India en 402 d.C. por la ruta Khotán‑Pamir‑Swat‑Gandhara. En su periplo describió la presencia del budismo en Turquestán, Khotán y Kabul, donde predominaban las escuelas Hinayana y Mahayana respectivamente.

Durante los años 402‑411 visitó Punjab, Mathura, Sankisa (actual Farrukhabad) y la capital Pataliputra, donde permaneció tres años estudiando sánscrito. Recorró también Rajagriha, Sarnath, Bodh Gaya y Varanasi. En el regreso, navegó hacia Sri Lanka (Lanka) pasando por los puertos de Champa y Tamralipti, y finalmente volvió a China en 414 d.C. tras cruzar Java y Sumatra. Sus memorias quedaron plasmadas en el "Registro de los Reinos Budistas" (《佛国记》).

Descripción de Pataliputra

Faxian describió Pataliputra como una ciudad próspera donde la población competía en actos religiosos y caritativos. Cada año, el octavo día del segundo mes lunar, se organizaba una gran procesión con imágenes de Buda y bodhisattvas sobre un carro monumental.

En la ciudad existían dos monasterios majestuosos, uno Hinayana y otro Mahayana, que albergaban entre seis y setecientas monjas y monjes eruditos. El gobierno no interfería en la vida cotidiana; la gente podía desplazarse libremente, sin registros obligatorios ni juicios arbitrarios.

El palacio maurya, ahora en ruinas, le impresionó por su arquitectura casi divina, con una estructura de cinco pisos tallada en piedra, cientos de celdas y un elaborado sistema de agua.

Administración del imperio Gupta

Según Faxian, el gobierno de Chandragupta II (Vikramaditya) garantizaba paz, prosperidad y justicia. No había hambrunas ni crímenes graves; las penas eran principalmente multas, y sólo en casos de reincidencia se aplicaba la amputación de la mano derecha del culpable. Las rutas eran seguras y el viajero no temía ser asaltado.

Vida social

Faxian retrata a los indios como gente hospitalaria, vegetariana y abstemia de cebolla, ajo y alcohol. Señala que la caza y el consumo de carne estaban prohibidos para la mayoría, y que la práctica de la intocabilidad existía: los Chandalas, considerados "intocables", vivían en los márgenes de la ciudad y eran evitados por los demás.

La sociedad utilizaba tres tipos de tejido: lana, algodón y seda; la seda decoraba altares y banderas. Los indios mostraban gran afición por las flores y los perfumes, y creían firmemente en la reencarnación.

Economía y comercio

El comercio indio estaba muy desarrollado. Los puertos de Bharuch, Cambay y Tamralipti eran puntos clave para el intercambio con el Sudeste Asiático. Los barcos indios, de gran tamaño y resistencia, podían enfrentar tormentas y transportaban también pequeñas embarcaciones de rescate.

En zonas rurales se utilizaban conchas como medio de cambio, aunque esto no indica una falta de moneda; simplemente coexistían varios sistemas de intercambio.

Religión

El rey Gupta apoyaba el vaishnavismo pero mostraba tolerancia hacia el budismo, el jainismo y el brahmanismo. Los templos de estas religiones convivían en armonía, y los brahmanes participaban en las procesiones budistas.

El budismo florecía en Punjab, Mathura y Bengala; en Mathura Faxian contó con veinte monasterios que albergaban a 3 000 monjes, y en Tamralipti vio 24 sangharamas. Los monjes budistas recibían apoyo estatal y se practicaba la no‑violencia.

Conclusión

El relato de Faxian ofrece una valiosa ventana al mundo indio del siglo V, revelando una sociedad sofisticada, tolerante y profundamente espiritual, cuya influencia perduró en la transmisión del budismo a China.

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