Falta de preparación en la flota y la aviación
En el momento del ataque, los buques y aviones estadounidenses no estaban listos para entrar en combate. Los cañones de los barcos carecían de munición y no había personal asignado a las armas. Asimismo, los aviones estaban sin armamento y no preparados para despegar.
Consecuencias para el ataque japonés
Esta situación de desorganización y falta de recursos permitió a Japón lanzar un ataque sorpresa con gran eficacia. La ausencia de fuego defensivo y la imposibilidad de responder rápidamente favorecieron la destrucción masiva de embarcaciones y la pérdida de vidas, consolidando el éxito de la ofensiva japonesa.