Historia de América del Norte

Métodos de Lewis y Clark para calcular la distancia recorrida

Métodos empleados por la expedición

Deriva (dead reckoning): Consistía en estimar la distancia recorrida a partir de la dirección y la velocidad. Utilizaban una brújula para fijar el rumbo y calculaban la velocidad contando sus pasos o empleando un cronómetro.

Método de los hitos: Se basaba en identificar rasgos naturales destacados –ríos, montañas, formaciones rocosas– como puntos de referencia. Al medir la distancia entre estos hitos y compararla con datos ya conocidos, obtenían una estimación aproximada del tramo recorrido.

Navegación celeste: Empleaban un sextante para medir el ángulo entre el horizonte y una estrella y, mediante trigonometría, determinaban la latitud. Un cronómetro les permitía registrar la hora exacta, lo que facilitaba el cálculo de la longitud.

Línea de registro y línea de plomo: La línea de registro era una cuerda con nudos a intervalos regulares que lanzaban al agua; cronometrando el paso de los nudos por un punto fijo del barco calculaban la velocidad. La línea de plomo, con un peso en el extremo, servía para medir la profundidad y evitar zonas poco seguras.

Gracias a la combinación de estas técnicas, Lewis y Clark pudieron estimar la distancia total de su travesía con notable precisión, lo que resultó esencial para elaborar mapas detallados y evaluar su progreso a lo largo del recorrido.