Razones económicas
Maryland era uno de los principales productores de tabaco y su economía dependía de la exportación a Gran Bretaña. Formar parte de la unión habría abierto un mercado más amplio para el tabaco, estabilizando la economía colonial.
El estado también cultivaba gran cantidad de trigo y maíz; la unión habría facilitado el acceso a nuevos destinos comerciales para esos productos.
Razones políticas
Como colonia pequeña, Maryland a menudo quedaba a la sombra de vecinos más poderosos como Virginia y Pensilvania. Integrarse a la unión le habría otorgado mayor peso en los asuntos nacionales y una mejor defensa de sus intereses.
Al ser un estado esclavista, Maryland temía el creciente influjo del movimiento abolicionista del Norte. La unión se percibía como una vía para proteger la institución de la esclavitud en la región.
Razones sociales
Muchos habitantes de Maryland simpatizaban con la causa de la Revolución Americana y consideraban que la unidad colonial era esencial para lograr la independencia de Gran Bretaña.
La colonia era también muy diversa, con importantes comunidades católicas y protestantes. Unirse a la unión se veía como una forma de garantizar la protección de los derechos religiosos de todos los habitantes.