Orígenes del trabajo infantil
El empleo de menores en fábricas y minas comenzó a finales del siglo XVIII, cuando la Revolución Industrial transformó la producción.
Desarrollo y expansión
Durante el siglo XIX, la demanda de mano de obra barata impulsó la contratación de niños en la industria textil, siderúrgica y otras, prolongándose a lo largo de todo el siglo.
Pico de la actividad
El uso intensivo de niños alcanzó su punto máximo entre 1820 y 1850, época en la que millones de menores trabajaban largas jornadas bajo condiciones peligrosas.
Fin del fenómeno
A finales del siglo XIX, las reformas laborales y la educación obligatoria empezaron a reducir drásticamente el trabajo infantil.