Respuesta
La premisa de la pregunta no es exacta. La monarca británica durante la Guerra Civil estadounidense (1861‑1865) fue la reina Victoria, y ella no apoyó a la Confederación.
El gobierno del Reino Unido mantuvo oficialmente una posición de neutralidad y una política de no intervención a lo largo del conflicto.
Si bien algunos miembros de la aristocracia británica sentían simpatía por la causa confederada y expresaron su apoyo de forma abierta, no es correcto afirmar que la reina o el gobierno británico respaldaran al sur confederado.