1. Enfermedades
Las enfermedades fueron la principal causa de muerte entre los soldados durante la Guerra Civil. Más soldados fallecieron por enfermedades que por heridas de combate. Las más frecuentes fueron la fiebre tifoidea, la disentería y la neumonía, transmitidas por alimentos y agua contaminados.
2. Deficiente higiene y saneamiento
Los campamentos estaban superpoblados y carecían de instalaciones sanitarias adecuadas. La escasez de agua limpia y la falta de letrinas provocaron brotes de infecciones que se propagaban rápidamente entre las tropas.
3. Insuficiencia de atención médica
La guerra presentó una grave escasez de médicos, enfermeras y suministros médicos. Muchos heridos y enfermos no recibieron la atención necesaria, lo que incrementó la mortalidad.
4. Amputaciones
Ante heridas por disparos, la amputación era el tratamiento más rápido y, a menudo, la única opción para salvar la vida. Miles de soldados perdieron extremidades, lo que dejó secuelas permanentes.
5. Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)
En aquel tiempo el TEPT no se reconocía como enfermedad. Sin embargo, numerosos veteranos mostraron síntomas como recuerdos intrusivos, pesadillas, ansiedad y depresión, evidenciando el impacto psicológico del conflicto.
6. Discapacidades físicas
Muchos supervivientes quedaron con lesiones permanentes que dificultaban su reintegración laboral y social después del conflicto.
7. Mortalidad
La Guerra Civil fue extremadamente sangrienta: más de 620 000 soldados murieron, una cifra superior al total de fallecidos en todas las demás guerras estadounidenses combinadas.