Secesión y adhesión a la Confederación
El 1 de febrero de 1861 Texas declaró su secesión de la Unión y se incorporó a los Estados Confederados de América. La decisión se tomó tras la votación de una convención estatal que apoyó la causa confederada.
Aportaciones al esfuerzo bélico
Texas envió alrededor de 70.000 soldados al Ejército Confederado, además de suministros, caballos y alimentos. Sus tropas participaron en varias campañas, entre ellas la Batalla de Galveston (1863) y la campaña del Río Rojo (1864).
Impacto de la guerra en Texas
El conflicto provocó la emancipación de los esclavos en el estado y causó graves daños a la infraestructura, con la destrucción de ferrocarriles, puentes y edificios públicos. La economía agrícola también se vio afectada por la escasez de mano de obra y la interrupción del comercio.
Reincorporación a la Unión
Tras la rendición confederada, Texas permaneció bajo control militar durante la Reconstrucción. Finalmente, el 25 de junio de 1870, el estado fue readmitido oficialmente en la Unión.