Después de la Guerra Revolucionaria, los viajes en los Estados Unidos experimentaron un notable aumento.
Mejoras en la infraestructura vial
Se construyeron y repararon carreteras, lo que hizo que el desplazamiento a caballo o en carruaje fuera más rápido, sencillo y cómodo.
Expansión hacia el oeste
El fin del conflicto impulsó la migración hacia el oeste, donde los colonos buscaban tierras y oportunidades. La creación del National Road (también conocida como la Carretera de Cumberland) facilitó aún más estos desplazamientos.
Crecimiento demográfico
La población estadounidense creció considerablemente, generando una mayor demanda de transporte tanto para uso personal como comercial.
Desarrollo económico
La guerra estimuló la economía, aumentando el comercio y la necesidad de mover mercancías y servicios a lo largo del país.
Sistema postal
La fundación del Servicio Postal de los Estados Unidos en 1792 favoreció el intercambio de cartas y periódicos, reforzando la comunicación y, con ello, los viajes.