Introducción
Durante la fase inicial de la exploración de América del Norte, cuatro ríos desempeñaron un papel decisivo: el San Lorenzo, el Hudson, el Mississippi y el Arkansas.
Río San Lorenzo
Sirvió como la principal vía de los exploradores franceses para adentrarse en el interior del continente, facilitando el comercio de pieles y el establecimiento de asentamientos.
Río Hudson
Fue fundamental para los colonizadores holandeses y, posteriormente, para los ingleses, quienes lo utilizaron para el comercio y la expansión de sus colonias.
Río Mississippi
Este amplio cauce permitió a los franceses y españoles penetrar hacia el oeste, conectando territorios y favoreciendo la navegación y el intercambio de recursos.
Río Arkansas
También fue empleado por los exploradores franceses y españoles como ruta de acceso a la región central del continente.