Después de la Guerra Civil, cientos de miles de habitantes de los estados del Este buscaron nuevas oportunidades en el Oeste. Varios factores económicos, sociales y culturales impulsaron este masivo movimiento.
Oportunidades económicas
El Oeste ofrecía abundantes recursos naturales, tierras fértiles y la posibilidad de enriquecerse mediante la minería, la agricultura y la ganadería.
Tierra disponible
Se podían adquirir extensas parcelas mediante compra o el sistema de homestead, lo que resultaba atractivo para quienes deseaban iniciar una nueva vida.
Fiebre del oro
El descubrimiento de oro en California en 1848 desencadenó la famosa fiebre del oro, atrayendo a miles de personas de todo el mundo en busca de fortuna.
Clima más benigno
Muchos escapaban de los inviernos severos y los veranos agobiantes del Este, prefiriendo el clima más templado de la región occidental.
Libertad religiosa
El Oeste se percibía como un refugio donde las minorías religiosas podían practicar su fe sin persecución, lo que motivó a varios grupos a establecerse allí.
Destino manifiesto
La creencia en el Destino Manifiesto, la idea de que EE. UU. tenía un derecho divino de expandirse de costa a costa, reforzó el impulso migratorio hacia el Oeste.