Región Noroeste
El salmón era un alimento esencial. Las tribus lo capturaban durante sus migraciones estacionales y lo conservaban mediante ahumado, secado o fermentación.
Los mariscos — almejas, mejillones y ostras — abundaban en la costa y eran una fuente importante de proteína.
Los bosques ofrecían raíces como la camas, cebollas silvestres y bitterroot, así como frutos del bosque: arándanos, salmonberry y zarzamoras.
La caza también era fundamental: ciervos, alces, osos y otras presas se obtenían con arcos, flechas y trampas.
Región Suroeste
El maíz constituía el cultivo básico. Se cultivaban distintas variedades para elaborar panes, tortillas, sopas y guisos.
Frijoles y calabazas se cultivaban conjuntamente con el maíz mediante el método de las “Tres Hermanas”, aportando proteínas y nutrientes.
La caza incluía bisontes, ciervos, antílopes y otros animales, empleando arcos, flechas, lanzas y trampas.
La recolección complementaba la dieta: agave, frutos de cactus, nueces y semillas silvestres eran aprovechados.
En resumen, los nativos del noroeste se alimentaban principalmente de salmón, mariscos, raíces y frutos del bosque, mientras que los del suroeste dependían del maíz, frijoles, calabazas y de la caza y recolección de recursos locales.