1. Emancipación inmediata
Los abolicionistas como William Lloyd Garrison y Frederick Douglass sostenían que la esclavitud era un pecado moral que debía abolerse de inmediato, sin indemnizar a los dueños. Consideraban que privar a una persona de su libertad violaba sus derechos fundamentales.
2. Igualdad de todos los seres humanos
Creían que todas las personas nacen iguales y merecen los mismos derechos y oportunidades, sin importar su raza u origen. Rechazaban cualquier idea de superioridad racial y afirmaban que los negros eran tan capaces y merecedores de la libertad como los blancos.
3. No violencia y persuasión moral
Activistas como William Ladd y Adin Ballou consideraban que recurrir a la violencia era moralmente incorrecto y contraproducente. Propugnaban la persuasión moral, es decir, convencer a la sociedad de los males de la esclavitud mediante la educación, conferencias y literatura pacífica.
4. Activismo político
Muchos abolicionistas participaron activamente en la política, impulsando leyes y enmiendas constitucionales para acabar con la esclavitud. Hicieron lobby ante legisladores, organizaron convenciones y mítines, y algunos, como Thaddeus Stevens y Charles Sumner, fueron decisivos en la aprobación de la Decimotercera Enmienda de 1865.
5. Desobediencia civil
Figuras como Henry Highland Garnet y John Brown consideraban necesarias medidas más drásticas. Abogaron por la desobediencia civil, la ayuda a esclavos fugitivos y la resistencia armada. El asalto de John Brown a Harpers Ferry en 1859 es un ejemplo emblemático.
6. Interseccionalidad
Varios abolicionistas también lucharon por otras causas, como los derechos de la mujer, la paz y la templanza. Entendían que la opresión era múltiple y que el cambio estructural debía abordar todas esas dimensiones. Entre los más destacados están Sojourner Truth, Harriet Tubman y Lucy Stone.