1. La esclavitud
El asunto más candente de la campaña de 1860 fue la esclavitud. El Partido Republicano se oponía firmemente a su expansión hacia los nuevos territorios, mientras que el Partido Demócrata adoptaba una postura más moderada, buscando conciliaciones que mantuvieran el statu quo.
2. Derechos de los estados
Los demócratas defendían la soberanía estatal, argumentando que el gobierno federal no debía interferir en los asuntos internos de cada estado. Esta defensa fue especialmente popular en el Sur, donde muchos temían que el poder federal intentara abolir la esclavitud.
3. Sectionalismo
La creciente brecha entre Norte y Sur constituía otro tema crucial. El Norte se industrializaba rápidamente, mientras que el Sur permanecía mayormente agrícola. Estas diferencias económicas generaban intereses políticos divergentes y profundizaban la rivalidad regional.
4. La religión
La fe también influyó en el debate. Gran parte de los protestantes del Norte se oponían a la esclavitud, mientras que muchos católicos del Sur la apoyaban o la veían como parte de su forma de vida. Este cisma religioso amplificó la polarización entre ambas regiones.
En conjunto, estos temas marcaron una campaña decisiva que sentó las bases del conflicto armado que estallaría unos años después: la Guerra Civil estadounidense, la cual transformó para siempre el rumbo de la nación.