Un país unido
Contrario a la creencia popular, el Norte y el Sur no fueron dos naciones distintas antes de la Guerra Civil estadounidense. Ambos formaban parte del mismo país: los Estados Unidos de América.
La profunda división política y social que culminó en el conflicto se desarrolló a lo largo de la década de 1850 y se agudizó con la elección de Abraham Lincoln en 1860, pero antes de ese momento el territorio permanecía unido bajo una sola Constitución.