Historia de los cajeros automáticos en EE. UU.
Los primeros cajeros automáticos (ATM) aparecieron en Estados Unidos a principios de la década de 1970. En septiembre de 1969, el Chemical Bank de la ciudad de Nueva York instaló el primer ATM en su sucursal de Rockville Centre, Nueva York.
Este dispositivo permitía a los clientes realizar depósitos, retiros y transferencias, lo que le otorgó una rápida aceptación entre el público.
Tras el éxito inicial, otras entidades bancarias siguieron el ejemplo y comenzaron a instalar sus propios cajeros. Para finales de los años setenta, los ATM estaban presentes en prácticamente todo el país.