Abundancia de recursos en el Norte
Durante la Guerra Civil, el Norte contaba con una ventaja decisiva en recursos minerales. Pensilvania, por sí sola, albergaba más fábricas que todos los estados del Sur juntos y controlaba la mayor parte de los yacimientos de carbón antracita y de mineral de hierro de EE. UU. Además, los principales depósitos de cobre, esenciales para la fabricación de cañones y municiones, también se encontraban en territorio norteño.
Limitaciones del Sur
El Sur dependía de una infraestructura industrial mucho más escasa y de la importación de materias primas. Sus minas de carbón y hierro eran limitadas y, en comparación, sus reservas de cobre eran mínimas, lo que dificultaba la producción de armamento de calidad.
Esta disparidad permitió a los soldados de la Unión equiparse con armas y suministros superiores, contribuyendo significativamente al éxito de sus campañas.