No taxation without representation fue un lema político que surgió en las colonias americanas durante el siglo XVIII. Expresaba la frustración de los colonos ante la política británica de gravarles sin permitirles decidir cómo se empleaba el dinero.
Reclamo de representación
Los colonos sostenían que tenían los mismos derechos que los ciudadanos británicos, entre ellos el derecho a ser representados en el Parlamento. Señalaban que pagaban impuestos al gobierno británico, pero no tenían voz en su destino.
Argumentos británicos
El gobierno de Gran Bretaña respondía que las colonias no formaban parte del Reino, por lo que sus habitantes no podían exigir representación en el Parlamento. Además afirmaba que los colonos ya estaban representados por la autoridad británica, que actuaba en su mejor interés.
Respuesta colonial
Los colonos rechazaron esas justificaciones y continuaron exigiendo representación. El eslogan se convirtió en el grito de guerra que impulsó la Revolución Americana.