Estados fronterizos
Durante la Guerra Civil de los Estados Unidos, los llamados estados fronterizos fueron Delaware, Maryland, Kentucky y Missouri. Estas entidades geográficamente situadas entre los territorios de la Unión y la Confederación presentaron poblaciones profundamente divididas en lealtades políticas y culturales.
Al encontrarse en la zona de transición, fueron escenario de intensos combates, operaciones militares y una constante lucha de influencia política. La ambivalencia de sus ciudadanos hizo que tanto el Norte como el Sur intentaran ganar su apoyo mediante campañas militares, diplomáticas y de propaganda.
En resumen, los estados fronterizos jugaron un papel crucial al ser el punto de contacto directo entre los dos bandos, influyendo significativamente en la dinámica y el desarrollo del conflicto.