Historia de América del Norte

Algunos, con el fin de ganar elecciones, prolongaron una guerra

Elecciones de 1968 y la victoria de Nixon

En la Convención Nacional Republicana celebrada en Miami el 5 de agosto de 1968, Richard Nixon fue elegido candidato a la presidencia del Partido Republicano tras derrotar a Nelson Rockefeller y Ronald Reagan. Por su parte, el Partido Demócrata, tras la renuncia del presidente en funciones Lyndon B. Johnson, designó al vicepresidente Hubert H. Humphrey como candidato.

Las elecciones, realizadas el 5 de noviembre de 1968, arrojaron los siguientes resultados: Nixon obtuvo 31 783 782 votos (43,42 %), Humphrey 31 271 839 (42,72 %) y George Wallace, del recién creado Partido Independiente Americano, 9 901 118 (13,53 %). El 20 de enero de 1969, Nixon asumió la presidencia de los Estados Unidos.

La guerra de Vietnam y la maniobra política

Al principio del conflicto vietnamita, el Ejército estadounidense estaba convencido de la necesidad de la guerra y mantenía alta moral y disciplina. Con el paso del tiempo, tanto la tropa como la población civil, expuesta a imágenes de la guerra transmitidas por los medios, vieron disminuir su apoyo. Para 1968, 30 000 soldados estadounidenses habían muerto y las protestas contra la guerra se extendían por todo el país.

Meses antes de las elecciones, el presidente Johnson mantuvo contactos con Nguyễn Văn Thiệu, presidente de Vietnam del Sur, para detener los bombardeos al norte y abrir negociaciones de paz. Si lograba la paz, los demócratas tendrían buenas posibilidades de ganar. Nixon, consciente de esta amenaza, utilizó a su asesora republicana Anna Chennault (nacida Chen Xiangmei y naturalizada estadounidense tras casarse con Claire Chennault) para interceder con el embajador de Vietnam del Sur en EE. UU. y persuadirlo de que, con Nixon, no habría concesiones al Norte y se derrotaría al Vietcong.

Cuando el proceso de paz se reanudó, Johnson percibió que Thiệu ya no estaba tan dispuesto a negociar, y la razón fue que la FBI había interceptado las llamadas telefónicas del embajador vietnamita y descubrió las conversaciones entre Chennault y los oficiales de Saigón.

Algunos, con el fin de ganar elecciones, prolongaron una guerra

Revelaciones de la FBI y la reacción de Johnson

Los registros desclasificados de la FBI mostraron que la agencia había vigilado el teléfono de la embajada vietnamita y había escuchado los diálogos de Chennault con el embajador. En los archivos de conversaciones telefónicas del presidente Johnson con varios miembros de su gobierno, e incluso con el líder republicano del Senado, Everett Dirksen, aparecen fragmentos en los que Johnson califica a Nixon de traidor y le dice que «tiene sangre en las manos por no querer detener la guerra».

Tienes sangre en las manos por no querer detener la guerra.

En otra conversación, preocupado porque Johnson pudiera hacer pública su traición, Nixon negó todo y culpó a terceros. Johnson informó al candidato demócrata Humphrey, quien decidió no divulgar la información para evitar un daño mayor al país. La decisión, sumada a la división del Partido Demócrata provocada por George Wallace, le costó a Humphrey la presidencia por menos del 1 % del voto.

El encubrimiento y el escándalo de Watergate

Una vez en el poder, Nixon mantuvo oculta esta historia. Sin embargo, otras escuchas, como las relacionadas con el caso Watergate, desembocaron en su renuncia en 1974, convirtiéndose en el único presidente estadounidense en abandonar el cargo.