Devastación económica
La Guerra Civil dejó la economía de Texas en ruinas. El conflicto interrumpió el comercio, destruyó infraestructura y liberó a los esclavos, que constituían la principal fuerza laboral agrícola del estado. Como consecuencia, la producción agrícola y el comercio se desplomaron.
Reconstrucción política
Tras la guerra, Texas quedó bajo ocupación militar de la Unión. Durante este período se implementó la Reconstrucción: se abolió la esclavitud, se redactó una nueva constitución estatal que garantizaba derechos civiles a los afro‑americanos y se organizó un nuevo gobierno estatal.
Agitación social
La emancipación y la llegada de miles de libertos generaron una gran tensión social. Muchos blancos texanos se resistieron a los cambios, lo que derivó en episodios de violencia racial y conflictos entre diferentes grupos de la población.
Recuperación económica
A pesar de los obstáculos, la economía texana empezó a recuperarse gracias a sus recursos naturales: algodón, ganado y, más adelante, petróleo. A finales del siglo XIX Texas volvió a ser un estado próspero.
Datos destacados (1860‑1870)
- Población: pasó de ~862.000 a ~1,5 millones.
- Libertos: aumentaron de ~182.000 a ~250.000.
- Producción de algodón: cayó de ~4 millones a ~1 millón de fardos.
- Ganado: creció de ~3 millones a ~5 millones.
- Ferrocarril: el primer tramo se construyó en 1853; para 1870 había más de 1.000 millas de vía.
- Educación: la Universidad de Texas se fundó en 1883.