Durante la década de 1850, la opinión de los habitantes del Norte de EE. UU. respecto a la esclavitud estaba marcada por diferencias partidarias y regionales. En términos generales, se pueden distinguir tres corrientes principales:
1. Antiesclavitud
Esta postura la adoptaron muchos abolicionistas y la mayor parte del Partido Republicano. Consideraban que la esclavitud era inmoral y debía ser abolida cuanto antes. Defendían iniciativas como el Proviso Wilmot, que prohibía la esclavitud en los territorios obtenidos tras la guerra con México, y se oponían al Fugitive Slave Act de 1850, que obligaba a devolver a los esclavos fugitivos al Sur.
2. Tierra Libre (Free Soil)
Representada principalmente por demócratas del Norte y algunos whigs, esta corriente sostenía que la esclavitud debía limitarse a los estados donde ya existía y no expandirse a nuevos territorios. Apoyaban el Proviso Wilmot pero rechazaban el Fugitive Slave Act de 1850.
3. Proesclavitud
Una minoría del Norte, mayormente dentro del Partido Demócrata, defendía la esclavitud como un “mal necesario” que debía ser protegido por el gobierno federal. Respaldaban leyes como el Fugitive Slave Act y el Compromiso Kansas‑Nebraska de 1854, que anuló el Compromiso de Misuri de 1820 y permitía la expansión de la esclavitud en esos territorios.
Es importante señalar que estas categorías no siempre fueron rígidas; muchos norteños tenían opiniones matizadas y sus posiciones podían evolucionar frente a acontecimientos como el Fugitive Slave Act y el Compromiso Kansas‑Nebraska.