El intercambio colombino introdujo en América una gran variedad de cultivos que transformaron la alimentación de los pueblos originarios.
Entre los más destacados se encuentran:
- Maíz
- Papas
- Tomates
- Calabazas
Estos alimentos se convirtieron rápidamente en elementos básicos de la dieta de numerosas comunidades indígenas, mejorando la seguridad alimentaria y la diversidad nutricional.