Al inicio del discurso
Lincoln aborda la esclavitud con un tono sombrío y solemne, reconociendo la división y el dolor que la institución ha causado.
A la mitad del discurso
En esta parte, mantiene la solemnidad, evita culpar a un solo lado y subraya la necesidad de unidad y reconciliación, reafirmando su compromiso con la libertad, la igualdad y la preservación de la Unión.