¿Cuándo iniciaron William Wilberforce y los abolicionistas la lucha contra la trata de esclavos en Gran Bretaña?
El comercio transatlántico de esclavos fue una pieza clave de la economía británica durante el siglo XVIII. En esa época, Gran Bretaña era la mayor potencia traficante de esclavos del mundo, transportando más de dos millones de africanos hacia las Américas. La actividad generaba millones de libras en beneficios para mercaderes, propietarios de plantaciones y la propia industria naval.
La oposición al tráfico comenzó a gestarse a finales del siglo XVIII, liderada por un grupo de abolicionistas que incluía a William Wilberforce. Wilberforce, ferviente cristiano, consideraba la esclavitud una atrocidad moral. Junto a sus colegas, impulsó una campaña para prohibir la trata y, a la larga, para lograr la emancipación total de los africanos esclavizados.
En 1787 presentó por primera vez en la Cámara de los Comunes un proyecto de ley para abolir la trata, aunque fue rechazado. No se detuvo y volvió a presentar el mismo proyecto cada año. Finalmente, en 1807, el Slave Trade Act prohibió el comercio británico de esclavos. La esclavitud en sí no se erradicó del Imperio hasta la Emancipation Act de 1833.
¿Cuánto dependía la economía británica del comercio de esclavos?
Se estima que la trata aportaba alrededor del 2 % del PIB británico en el siglo XVIII. Aunque el porcentaje parezca modestamente bajo, representaba una suma considerable para la época y sustentaba sectores como la construcción naval, los seguros y las finanzas.
La abolición de la trata en 1807 provocó una caída temporal en la industria naviera y en los negocios vinculados al tráfico. Sin embargo, la economía británica logró compensar la pérdida diversificando su producción: la manufactura, el comercio con otras regiones y la expansión industrial compensaron rápidamente el vacío dejado por la trata.